Si me buscas posiblemente estaré con un libro perdida en algún pequeño punto del mapa, A veces incluso...escribo...
"La gente es como los libros, hay libros aburridos, libros para leer una sola vez y libros a los que siempre vas a querer volver"

viernes, 5 de febrero de 2016

Nuevo Amanecer: Capitulo 5, parte 1

5. Todo por sobrevivir

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El vaso cae al suelo estrepitosamente
-Mark, por favor- le sigue un plato, Mark está dispuesto a acabar con toda la vajilla de su madre, Kent intenta detenerlo, Hacer el papel de padre.

-Es que no puedes decirme esto, llevo años preparándome, para acabar guiando al clan, para que me digas que vas a traer a la petarda de tu hija,¡ ni siquiera sabes que piensa de ti!¡la abandonaste!, ¡¿Y tú??Eres tonta, mama?!- dice señalando a su madre, que permanece parada al otro lado de la isla de la cocina.

Kent le da un golpe: un respeto a tu madre, es una decisión mia y ella me apoya.

-Ten un respeto por mi madre, que eres tú el que quiere traer una desconocida a esta casa

-¡Es mi hija!, si a ti te acepte como hijo sin serlo, acéptala. No sabes si querrá hacer algo, tú no tienes el poder, lo tendrá tu hermano cuando crezca y aún te he dejado prepararte.

Mark empieza a temblar, decide salir de casa antes de convertirse y destrozarle finalmente la cocina a su madre. Emily solloza mientra recoge los trozos de vajilla del suelo, su marido se coloca a su lado para ayudarla.

-No creo que sea buena idea, yo te apoyo, pero, se que es tu hija, pero creara discrepancias, todavía no sabes si estas aquí, ¿ y su no quiere venir?

-Allí no está a salvo, la tienen engañada y con ella acabáremos con esa diferencia de una vez por todas.

Emily suspira: -Solo quiero que Mark no sufra



MARK
Me dirijo rápido a la frontera, quiero saber quién es y porque quiere trastocar mi vida, ganarse el afecto y respeto de ese hombre al que tuve que llamar padre, que años me ha costado conseguir, cuando tenía nueve años se caso con mi madre, para mí era solo el jefe de los guardianes que había vivido con los lobos o había estado con una loba.
A mi padre no le gustaba, no le inspiraba confianza y se negaba que nos acabara dirigiendo, debe de estar revolviéndose en su tumba o cagándose en todo lo cagable allá donde este.

Sé que por nacimiento no llegaría al poder pero si podría acabar liderando la manada, ya me queda poco y no esperare dos años hasta los veintiuno.

Nuestro Clan no desaparecerá, le pase o no algo a esta "lobita".

Disminuyo el ritmo a medida que me acerco la frontera, todavía hay lobos custodiando por lo que no me atrevo a cruzar, simplemente me quedo mirándolos.No entiendo que tuvo esa parte del mundo que atrajo a mi  "padre" a cometer uno del os grandes errores de su vida y que ahora quiere arreglar estropeando la mía.

Conmigo no podrán.


ANNA

Arrastro los pies por el pasillo, el no dormir casi por la noche me ha tiene muy cansada, pero he aprovechado para pintar.
Me dirijo a la cocina atraída por el olor a beicon y huevos fritos, cruzo la puerta rascándome la cabeza con la idea de encontrarme a Sue, mano a mano con la sartén pero en vez de ella me encuentro Zed.

-Buenos días,¿Has dormido bien?-dice sacando un plato del armario

-Te mentiría si e dijera que si, ¿y los demás?

-Han ido a misa, bueno mi madre, Adam  y Rachel, ¿ya olvidabas que era domingo?, tu primo está de guardia.

Mis tripas rugen, Zed sonríe y se dirige a desplegar la mesa,intento deshacerme y volverme a hacer la trenza decente, cuando percato que estoy solo en camiseta.

-Veo que tienes hambre, así me gusta, no voy a cocinar para nada, te ordeno con amor que te sientes y dejes de mirarte, que esa camiseta te queda muy bien y no se te ve nada.

Me siento y me coloca un plato con un huevo frito, algo de beicon, al lado una magdalena y un vaso de naranja, ñel se siento enfrente con un desayuno parecido pero mucho más sustancioso.
Le observo que  la camiseta negra le queda más ajustada.
Caso no saboreo el desayuno, lo como con anisa y rapidez
-No sé cómo tomarme que comas tan rápido, que esta rico o quieres escaparte

Paro, le miro: no se que me pasa, me muero de hambre, ademas eres como tu madre, que me cebáis.

-Ayer no me disculpe, siento que el contarte todo fuera tan apabullante para ti pero eran unos cabezotas y creo que merecías saberlo todo.


-No pasa nada, creo que ya era momento de conocerlo, después de tantos años- le doy otro sorbo al zumo- entonces... tu también te conviertes...
No  puedo terminar la frase cuando me coge la mano que tengo libre y empieza a masajeárla con la suya

-Sí, tenía miedo que salieras corriendo, yo soy uno de los que vistes el día del pájaro.

-El de color arena, marrón,¿verdad?- él asiente- si te digo que lo he intuido, me parecía demasiado natural que no te temiera.

Me suelta la mano y empieza a recoger su plato, a pesar de comer rápido, él ha terminado antes, me levanto para recoger lo mio, cuando me siento a mis espaldas, giro sobre mis pies y nuestro labios vuelven a encontrarse, un beso tierno y cálido pero a la vez cada beso que me da es como un grito, una liberación,  él mantiene sus manos en mi cadera mientras que yo subo una hacia su pelo, no quiero que acabe, pero como pasa en la vida real suena el timbre en el momento menos oportuno.

Apoya su frente en la mía y un sonrisa escapa de nuestro labios.-Voy a abrir yo, ve a cambiarte que hoy te prometo que damos un paseo, sin conversación de secretos y volvemos al porche a leer o a lo que quieras- me dice mientras salimos juntos de la cocina.

Me voy a mi habitación, todavía sigo en una nube, vuelvo a peinarme la trenza, me pongo las primeras calzonas y camiseta que pillo en el armario, a pesar de llevar la misma camiseta que me puse anoche, ya que no pude dormir decidí darme una ducha y quitarme todo resto de agua de lago que estaba en mi piel, escucho gritos y golpes, salgo corriendo hacia el recibidor.

Allí me encuentro a Zed tirado en el suelo, me acerco:-¿estás bien?- le susurro, no le da tiempo a contestar cuando sale dos hombres de la cocina.



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